Obedezcan nuestras instrucciones aunque les parezcan extrañas, ilógicas o no estén de acuerdo con ellas…

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Hablar del doble discurso que maneja la organización tras el nombre ha sido un tema recurrente en este blog. Como muestra podemos listar las siguientes entradas:

Decir por un lado que ‘no tenemos una lista de películas, canciones o libros prohibidos’ contrasta con las muchas referencias y citas de publicaciones que prueban lo contrario. Señalar que cuando un familiar es expulsado, “los lazos familiares permanecen” y que “el trato afectuoso normal […], continúa como de costumbre” contrasta mucho con la manipulación de que son objeto millones de hermanos que niegan cualquier tipo de trato a sus hijos, a sus padres, a sus nietos en base a la información que se ha publicado al respecto. Tome por ejemplo el video que se está mostrando en las asambleas regionales de 2016 donde una madre rehúsa contestar una llamada de su hija en medio de una situación dramática donde a dicha joven se le tacha de inmoral a fin de justificar tal conducta IRRACIONAL. Peor aún es que con todo y lo que se muestra en dicho video, existan quienes se nieguen a ver la manipulación y las MENTIRAS esparcidas en jw.org.

VIDEO presentado el día viernes de la asamblea regional “Seamos leales a Jehová”:
3:20 SERIE DE DISCURSOS: Apoyemos lealmente la justicia de Jehová
-Alejémonos de los pecadores que no se arrepienten (1 Corintios 5:11-13)
(Haga clic AQUÍ para ver el video)

el trato afectuoso normal […], continúa como de costumbre

Es obvio que una organización que frecuentemente recurre a esa “doble moral” necesita protegerse para evitar que sus fieles lleguen, aunque sea por error, a escuchar a quienes buscan desenmascarar su “hipocresía”.

¡Qué mejor que hacerlo utilizando el relato de Coré!

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Recientemente, hablando sobre Coré y demás “rebeldes”, la revista la Atalaya 15 de julio de 2014 en la página 7 afirmó categóricamente:

“A primera vista, todos parecían siervos leales de Jehová. Sin embargo, Coré y sus seguidores eran individuos orgullosos, rebeldes y egoístas que intentaban quitarle el sacerdocio a Aarón.”

Y allí está la mejor “protección” con que cuenta el autonombrado “esclavo fiel y discreto” ante todo aquel que se atreva a cuestionar sus enseñanzas y decisiones. De entrada, si alguien se atreviera a hacer una sugerencia o crítica constructiva a los “hermanos de Cristo”, debe saber que muy probablemente se pensará que está intentando quitarles su POSICIÓN y lo tacharán de ‘orgulloso, rebelde y egoísta‘. La misma revista del 15 de julio de 2014, bajo el párrafo 14 califica a quienes llegan a cuestionar al “medio de Jehová” como quienes ‘no lo adoran (a Jehová) con un corazón completo‘.

Por otro lado, el párrafo 9 del artículo titulado “Los siervos de Jehová renuncian a la injusticia” identifica claramente el grupo al que va dirigido tal alimento espiritual; a saber: los ‘miembros de la congregación que difunden enseñanzas apóstatas‘. Dicho párrafo añade:

“Quizás no fueran totalmente antibíblicas, pero sí amenazaban la unidad de la congregación”.

 

Así que allí lo tiene: Si alguien demuestra algo en lo que el esclavo se ha equivocado, AUNQUE LO HAGA CON LA BIBLIA EN MANO, se le debe rechazar firmemente porque estaría amenazando la UNIDAD de la congregación.

 Menos mal que nos queda claro quién está por encima de la Biblia misma y ¡ay de aquel que se atreva a cuestionarlos! En algunas redes sociales queda claro que millones están dispuestos a seguir CIEGAMENTE lo que el “esclavo fiel y discreto” declare o enseñe y que todo cuestionamiento o invitación a “pensar” está fuera de lugar.

Ahora, alguien podría decir que tal no es el caso y que el esclavo fiel y discreto jamás se atrevería a ponerse a la par de Jehová Dios o de su hijo Jesucristo y mucho menos que nos pediría que hicieramos cosas que quizás nos parezcan absurdas o no aconsejables según nuestro raciocinio. Una defensa con la que durante muchos años, varios de nosotros comulgamos.

f2967bfa045cabb7a59847433031d8ddEs comprensible hasta cierto punto que de manera CIEGA se de confianza total a lo que publica el cuerpo gobernante a través de sus publicaciones. Pero no por ser COMPRENSIBLE dicha ingenuidad de parte de muchos hermanos que están convencidos al 100 por ciento que el esclavo fiel y discreto es el vicario de Dios en nuestros días, deja de ser ABSURDA y totalmente comparable a arrojarse por un barranco simple y sencillamente por que el esclavo fiel y discreto nos pide que lo hagamos (Compare lo que se publicó en la Atalaya 1 de noviembre de 2012, página 23 con la instrucción irracional que recibieron los ancianos en la Atalaya 15 de noviembre de 2013, página 20, párrafo 17).

Las siguientes aseveraciones, no tienen textos que las respalden, pero hoy por hoy, gobiernan las vidas de millones de testigos de Jehová, muchos de ellos, personas que uno quiere con todo el corazón.

1. Seguir al cuerpo gobernante, equivale a seguir a Cristo
(La Atalaya 15 de septiembre de 2010, página 23, párrafo 8.)

2. Seguir las pautas del cuerpo gobernante, indica que queremos ser gobernados por Jehová
(La Atalaya 15 de enero de 2010, página 32, párrafo 15.)

3. Las publicaciones que edita el cuerpo gobernante se basan en la Biblia por lo que no provienen de hombres sino de Jehová
(La Atalaya 15 de septiembre de 2010, página 13, párrafo 8.)

4. Las instrucciones que da la organización, aunque no parezcan prácticas o aconsejables, se deben obedecer si uno quiere salvar su vida
(La Atalaya 15 de noviembre de 2013, página 20, párrafo 17.)

5. Cuestionar al esclavo fiel, equivale a cuestionar al propio Jehová y a su Hijo
(La Atalaya 15 de julio de 2010, página 6, párrafo 15.)

Curioso que en su experiencia (narrada en la Atalaya 15 de julio de 2014), Gerrit Lösch (miembro del cuerpo gobernante) haga referencia a la afirmación que hace la Iglesia Católica de que cuando el Papa habla de asuntos doctrinales ex cathedra (en su función oficial), es INFALIBLE. Bueno, citando de Juan 6:66-69 la organización siempre ha dicho que como no tenemos otro lugar al cuál ir, debemos llegar a la conclusión de que no podremos encontrar la guía bíblica que necesitamos fuera de la organización del “esclavo fiel y discreto” (La Atalaya 1 de julio de 1981, pág. 19). Un juego interesante en el que afirman no ser infalibles pero ¡ay de aquel que se atreva a cuestionarles!

 

Ellos son el Aarón moderno, nada más su “vara” echa botones. Raymond Franz se atrevió a cuestionar sus enseñanzas a principios de los 80 y fue acusado y eventualmente calumniado por muchos que, sin leer una sola línea de sus libros, concluyeron que dicha persona no podía ser más que un digno hijo de Satanás. Es de interés que el drama “Cuidado con perder la fe por alejarse de Jehová” narrando toda la rebelión de Coré fuera presentado en las asambleas de 1982. Esta organización sabe bien cuándo es necesario infundir miedo y volver a dar instrucciones precisas para atajar cualquier inconformidad y descontento con la forma como el representante de Dios está manejando las cosas. Los artículos citados que aparecen en la revista 15 de julio de 2014, son prueba clara de que esta organización nuevamente ve la necesidad de reprimir los pensamientos de aquellos que de corazón buscamos adorar a Dios con espíritu y con verdad y la asamblea regional de 2016 “Seamos leales a Jehová” viene a confirmarlo. Haga un ejercicio en su próxima asamblea y sustituya “Jehová” por “la organización” y sabrá qué es lo que en realidad se le está instruyendo durante esos 3 días de programación mental.

Proverbios 14:15 – La gente tonta cree todo lo que le dicen; la gente sabia piensa bien antes de actuar.

Proverbios 14:18 – Herencia de los inexpertos es la necedad;  corona de los prudentes, el conocimiento.

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¿Quién fue Raymond Victor Franz? (Parte 2)

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De acuerdo a lo señalado en la Parte 1 sobre este tema, a continuación se presenta una traducción libre del artículo publicado en la revista TIME el 22 de febrero de 1982 sobre Raymond Victor Franz, anterior miembro del cuerpo gobernante de los testigos de Jehová.

Usted puede ver una imagen de la publicación original AQUÍ o en caso de tener suscripción, puede leer la versión original en el sitio:

http://content.time.com/time/magazine/article/0,9171,922767,00.html

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Testigo bajo acusación

Una secta hermética y apocalíptica rechaza a un anterior líder

Por 40 años, Raymond Franz dedicó toda su vida a los Testigos de Jehová. La religión respondió ascendiéndolo a lo más alto, como un miembro de su Cuerpo Gobernante a nivel mundial. Pero este fue un período difícil para el liderazgo. En 1975, la secta se enfrentó a una debacle: el mundo actual no desapareció como las publicaciones de los Testigos habían asegurado que ocurriría. En una fe en la que no se toleran las dudas, surgieron inevitablemente preguntas en las mentes de algunos creyentes. Gradualmente, Franz empezó a cuestionar otras enseñanzas y ahora, en una caída tan dramática como ser excomulgado del colegio cardenalicio, ha sido aislado o, como lo dicen los Testigos, “expulsado”. El resultado es que el anterior líder es ahora rechazado por casi toda la gente con la que alguna vez colaboró, aislado de todos sus familiares con excepción de su esposa, y se le ha negado cualquier esperanza de obtener la vida eterna.

Los dirigentes de la sociedad Watch Tower, como se conoce formalmente a la organización religiosa que tiene unos 2,257,000 seguidores, se negaron a dar comentario alguno sobre el caso sin precedentes. Pero Franz, de 59 años, aceptó de manera renuente romper su silencio y explicarle a TIME las acusaciones en su contra. Al hacerlo, nos brinda un vistazo poco común dentro de la hermética central mundial de la fe rigurosamente organizada.

Franz es un Testigo que pertenece a la tercera generación. Su tío, Frederick W. Franz, de 88 años de edad, ha sido el principal ideólogo de la religión por décadas y, desde 1977, su presidente. Raymond Franz empezó a colaborar de tiempo completo con la secta una vez que terminó el bachillerato. Sufrió penurias por unos 20 años como misionero en el Caribe, se convirtió en un escritor confiable de publicaciones oficiales y se unió al Cuerpo Gobernante que constaba de 17 miembros en 1971.

Conocidos afuera por su persistente proselitismo de casa en casa, los Testigos de Jehová existen dentro de lo que Franz identifica como una comunidad “sellada herméticamente” donde se vigila cuidadosamente cada cuestionamiento doctrinal o chispa de pecado. Esto es verdad principalmente en Betel, la central mundial de la secta ubicada en Brooklyn. Según el relato de Franz, se considera incorrecto leer o estudiar la Biblia a no ser que se haga de conformidad con los lineamientos doctrinales autorizados por la Watch Tower para evitar que el personal caiga en el error.

Debido a su propio trabajo como uno de los autores de un volumen oficial sobre la Biblia y un sentimiento creciente de que la disciplina dentro de la Watch Tower era muy dura, Franz en privado llegó a la conclusión de que la religión daba más énfasis a la organización humana que las enseñanzas bíblicas. El señala: “Aunque se producían personas que en apariencia tenían un sentido moral, se minaban las cualidades esenciales de la humildad, la compasión y la misericordia.”

Franz nunca dio indicios de sus dudas mientras daba discursos en unas 50 naciones en la década de los 70. Pero para disminuir su presión interna, pidió permiso para ausentarse de sus responsabilidades en Betel a principios de 1980. Mientras tanto, el Cuerpo Gobernante había empezado una investigación secreta de rumores de herejías, y utilizó tácticas al estilo de la “cámara de la estrella”. Inicialmente no hubo confrontaciones directas. En su lugar, supuestamente se amenazó a miembros del personal [de Betel] con ser expulsados para obtener su testimonio sobre discusiones doctrinales que habían entablado con otros. El 21 de mayo, se convocó a Franz a Brooklyn para un interrogatorio de fe por parte de sus compañeros del Cuerpo Gobernante. ¿Dudaba que Jehová tuviera únicamente una organización elegida? ¿Cuestionaba la cronología oficial sobre los últimos días? Franz buscó evitar la confrontación pero únicamente pudo “ceder hasta cierto punto”. No fue suficiente, sus oponentes no lograron obtener una mayoría de dos tercios para lograr expulsarlo en el acto aunque sí se le obligó a renunciar a Betel. En suma, se hizo la purga de cerca de una docena de dirigentes, casi con seguridad la peor crisis doctrinal que se haya enfrentado en la central mundial de la Watch Tower.

Sin embargo, la persecución de Franz no terminó allí. Como un refugiado fuera de Betel y la actividad que había realizado toda su vida, descubrió que contaba con muy pocas habilidades comerciales, una liquidación de $10,000 dólares por parte de la central mundial y $600 dólares como parte de su ahorro personal. Le pidió ayuda a un viejo amigo en la fe, Peter Gregerson de Gadsden, Alabama, quién dirige una cadena regional de supermercados. Gregerson les prestó a Franz y su esposa una casa rodante para que pudiera vivir en ella y le dio trabajo en cuestiones de mantenimiento. Para 1981, Gregerson también había empezado a cuestionar el dogma de la Watch Tower y renunció a la fe.

Seis meses después, la revista oficial La Atalaya anunció que la regla de no hablarse con los Testigos expulsados incluía dejar de tratarse con aquellos que como Gregerson decidían “desasociarse”. Poco tiempo después, alguien vio a Franz comiendo con Gregerson, su benefactor. Con esa imagen bastó para establecer la infracción técnica por la que finalmente los líderes en Gadsden pudieron expulsar a Franz hace un par de meses. “De un solo golpe, eliminaron todos mis años de servicio”, dice Franz. “Francamente no considero que haya otra organización que ponga tanto énfasis en que haya un 100% de conformidad”.

Sin embargo, desde el punto de vista del liderazgo, obviamente era imperativo golpear a Franz y los otros. El énfasis al estilo de Lutero por parte de los disidentes en “únicamente la escritura” y no la interpretación oficial era únicamente una amenaza a los fundamentos de la religión. Muchas otras doctrinas centrales de la Watch Tower estaban también en riesgo.

Por poner un ejemplo, los Testigos creen que únicamente 144,000 de los fieles (un número tomado de Revelación 14:1-3) “nacerán de nuevo” e irán al cielo. Los dirigentes de la fe, entre los que alguna vez se contaba a Raymond Franz, provienen de esa élite. A las “otras ovejas” que son leales a la Watch Tower se les promete un paraíso en la tierra. Jehová dentro de poco aniquilará al resto de la raza humana. Los disidentes rechazan este sistema a base de clases. Arguyen que la cifra de 144,000 es simbólica y que todos los creyentes desde los días de Cristo irán al cielo.

Los Testigos también enseñan que la Segunda Venida ocurrió secretamente en 1914, una fecha a la que llegan mediante un razonamiento complejo en parte histórico y bíblico; el final de este sistema de cosas debe ocurrir durante la generación que vive en la actualidad (una interpretación de Lucas 21:32; “Esta generación no pasará hasta que todo haya ocurrido”). Los disidentes han llegado a la conclusión de que el reino de Cristo y los “últimos días” empezaron alrededor del año 33 d.C. y que la Segunda Venida de Cristo es un evento a futuro.

Los disidentes, en otras palabras, se han movido hacia el cristianismo convencional, con la excepción de que continúan rechazando la divinidad de Cristo. Por su parte, Franz no se ha convertido en un antagonista amargado de la Watch Tower. “No hay vida fuera de la organización” es todo lo que dice sobre el dolor de haber sido expulsado. Pero otros ex Testigos han lanzado un aluvión de protestas, publicaciones y demandas. Estos disidentes arguyen que aproximadamente 1 millón de personas han abandonado las filas de la Watch Tower durante la última década. El informe de los Testigos dice que continúan creciendo, gracias a su imparable reclutamiento. Con todo, es probable que dicho éxito no dure mucho tiempo. Se han visto en la necesidad de retractarse de la fecha de 1975, pero el Fin debe ocurrir mientras vivan las personas que aún recuerden los eventos que ocurrieron en el mundo en 1914. En vista que las filas de dichos vetustos disminuyen rápidamente, los Testigos se enfrentan a una fecha límite absoluta que cada vez genera más problemas y que ellos mismos establecieron.  – Por Richard N. Ostling. Con información de Anne Constable/ Atlanta

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Nota del traductor: En su libro “In Search of Christian Freedom” y en una carta enviada a los editores de la revista TIME, Raymond Franz aclara a qué se refirió cuando dijo que ‘no había vida fuera de la organización’.

La nota al pie de la página 114 del libro citado (118 en algunas traducciones al español) dice:

“Puede notarse que el artículo del 22 de Febrero de la revista Time me cita diciendo: “No hay vida fuera de la organización”. Yo hice esa declaración a Ann Constable, reportera de Time, ilustrándole el efecto que la expulsión tiene sobre los testigos de Jehová, la actitud de muchos hacia la expulsión, el sentimiento de que “no hay vida fuera de la organización”. Puesto que, cuando apareció el artículo, el contexto daba a entender que esa era mi propia manera de sentir, inmediatamente escribí una carta a los editores en donde decía: “Cuando dije eso, no estaba haciendo una descripción de mis propios sentimientos, sino del punto de vista que prevalece entre la mayoría de los testigos y que está implícito en las enseñanzas de la organización. Lo que yo entiendo que dice la Escritura es que únicamente el Hijo de Dios es el camino, la verdad y la vida‘”. El contenido de esa carta fue publicado en la sección “Cartas al editor” de un número posterior de Time. Ver Apéndice.”

La carta enviada a la revista TIME para aclarar el punto en cuestión, apareció en el número 15 de marzo de 1982 en la página 7 de dicha publicación:

Raymond_Franz_TIME_Letter

Traducción:

“Aprecio el enfoque objetivo en el artículo “Testigo bajo acusación”. Con relación a mi expulsión de los testigos de Jehová, se me cita diciendo que: “No hay vida fuera de la organización”. Cuando dije eso, no estaba haciendo una descripción de mis propios sentimientos, sino del punto de vista que prevalece entre la mayoría de los testigos y que está implícito en las enseñanzas de la organización. Lo que yo entiendo que dice la Escritura es que únicamente el Hijo de Dios es “el camino y la verdad y la vida”.

Respecto al dolor de ser expulsado, lo estoy experimentando, pero mis sentimientos se expresan mejor en las palabras de Pablo: “Porque ¿busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O es que intento agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo.” (Gálatas 1:10).

Raymond V. Franz
Gadsden, Ala.”

Romanos 9:1-3 (DHH) – “Como creyente que soy en Cristo, estoy diciendo la verdad, no miento. Además, mi conciencia, guiada por el Espíritu Santo, me asegura que esto es verdad: tengo una gran tristeza y en mi corazón hay un dolor continuo, pues hasta quisiera estar yo mismo bajo maldición, separado de Cristo, si así pudiera favorecer a mis hermanos, los de mi propia raza“.

¿Quién fue Raymond Victor Franz? (Parte 1)

Recientemente, en la Atalaya 15 de julio de 2011 se recordó a los testigos de Jehová que deben evitar a toda costa a los “falsos maestros” (i.e. los “apóstatas) de las siguientes maneras:

“No los saludamos ni los recibimos en nuestro hogar. Nunca leemos ni escuchamos la propaganda que difunden a través de la televisión, la página impresa o Internet, y tampoco añadimos nuestros comentarios a las páginas personales que tienen en la Red […] Entonces, ¿para qué escuchar a los apóstatas, a quienes les encanta insultar a la organización que tanto nos ha enseñado? Solo lograríamos contagiarnos de su amargura”.

Dicha revista cumple su objetivo de infundir un recelo y temor con relación a todo aquel que la organización humana que dirige a los testigos de Jehová catalogue como “apóstata”. Aunque más adelante hablaremos a profundidad sobre dicho término y las razones verdaderas por las que a los testigos de Jehová se les dice tajantemente que no se aproximen a gente tan malvada y ‘amargada’, antes de volver a editar esta entrada de mi antiguo blog, considero oportuno recordar las palabras de 1 Juan 4:18:

“No hay temor en el amor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor, porque el temor ejerce una restricción. En verdad, el que está bajo temor no ha sido perfeccionado en el amor.”

Dicho temor, a nivel personal, me hizo mantenerme mucho tiempo al margen de un mito o leyenda urbana que en ocasiones se mencionaba de manera somera en las conversaciones entre los hermanos. El rumor de que un miembro del cuerpo gobernante (ahora identificado como el “esclavo fiel y discreto”), había creado su propia religión y había dejado de ‘retener el modelo de palabras saludables’ (2 Timoteo 1:13) proporcionado por la organización.

De forma directa, yo tuve conocimiento de dicha persona cuando se me planteó la siguiente pregunta: “¿Tu sabías que el sobrino del hermano Franz se hizo apóstata?”

Esa fue la primera vez que tuve nociones del hombre en cuestión. Mientras predicábamos una tarde siendo precursores regulares, un buen amigo empezó a contarme la versión que a su vez, alguien le había contado a él sobre un brote de apostasía en la mismísima central mundial a principios de la década de los 80.

Por supuesto que en cuanto llegué a casa, tomé el libro Proclamadores y empecé a buscar alguna referencia a la historia que acababa de escuchar. La porción del párrafo que transcribo a continuación fue todo lo que encontré al respecto:

“Otro problema también requirió atención. Para 1980, varias personas que por algunos años habían sido miembros activos de los testigos de Jehová, incluso algunas que habían ocupado puestos prominentes en la organización, por diversos medios habían estado causando división y oponiéndose a la obra de los testigos.” – Los Testigos de Jehová – Proclamadores del Reino de Dios página 111, párrafo 1

El libro pasaba a mencionar varios artículos que el esclavo preparó para contrarrestar “los esfuerzos de los opositores”.

¿Cuál era la historia que aquel amigo me contó que a su vez le contó a él alguien más sobre los eventos de 1980 en la central mundial de los testigos de Jehová?

Me dijo que el sobrino de Franz (refiriéndose a Frederick W. Franz quien acababa de morir y había sido el cuarto presidente de la Watchtower) había dado un tipo de golpe de estado mientras era parte del cuerpo gobernante. Que junto con otros ancianos que se habían unido a él, habían empezado a buscar locales para llevarse cuantos pudieran a su nueva religión. Pero que, “Jehová” impidió que se salieran con la suya. Que al tipo lo habían expulsado frente a todo Betel así como a todos sus secuaces. Por último me dijo que al salir de entre nosotros, el individuo había fundado una nueva religión cuya predicación consistía en buscar los lugares donde predicaban los testigos para ir con altavoces a avisar a la comunidad que no nos abrieran sus puertas. Por último, me dijo que algunos hermanos decían que el sobrino de Franz era gay y que en realidad, esa era la razón por la que lo habían expulsado.

Durante años, eso fue lo único que escuché acerca del sobrino de Franz. Ni siquiera tenía idea de su nombre o algún otro dato sobre su persona, pero la duda respecto a qué había pasado empezó a rondar mi mente. El párrafo ambiguo anteriormente citado del libro Proclamadores confirmaba que algo había pasado, pero mi programación como precursor regular y anciano de congregación hacían que refrenara mis dudas e hiciera mía cada recomendación publicada en las revistas o dicha en algún discurso sobre jamás prestar atención a los malvados apóstatas.

Eventualmente, los “privilegios” que alcancé en esta organización me permitieron visualizar en vivo y a todo color la triste realidad dentro del “club social” de los testigos de Jehová. Poco a poco percibí cómo se daba tanto énfasis a los puntos que he destacado en las varias entradas que forman parte de este blog. Y aún así, tardaría unos 5 años en empezar a ponerlas por escrito.

Lo que no tardo tanto, fue mi decisión de darle una oportunidad al sobrino de Franz de contarme su versión de los hechos. Entre 2006 y 2007 leí el primero de sus libros llamado Crisis de conciencia – La lucha interna entre la fidelidad a Dios y la lealtad a una religión. Me tomó casi un año debido a que sentía que estaba cometiendo un terrible pecado al leer esa literatura. Sin embargo, poco a poco, conforme avanzaba en los relatos, confirmaba que la organización que el describía en sus páginas concordaba plenamente con la organización que yo conocía.

Cuando terminé de leer su libro, el resultado fue que me propuse con todas mis fuerzas por ayudar a los hermanos desde otra perspectiva que no fuera la del control abusivo, dogmático y farisaico que ahora sabía, venía desde las esferas más altas de la organización. De forma ilusa, creía que podía usar los muchos privilegios que había alcanzado para servir con sinceridad a los hermanos a la manera de Jehová y que eventualmente, con el esfuerzo de muchos más que obraran con la misma sinceridad, la organización retomaría el camino. Me repetía las palabras de Romanos 16:17, 18 y me repetía que no quería ser seducido como un “cándido” o “ingenuo”.

Evidentemente, estaba equivocado. En realidad mi candidez me impedía ver que estaba intentando colocar una pequeña piedrita en la corriente de un río e inocentemente pensaba que la suma de varias piedritas podrían detener y hacer cambiar el curso de semejante torrente de agua.

Desde entonces, han pasado varios años en los que he atestiguado el endurecimiento de las posturas de la organización desde la óptica del liderazgo y una presentación más amigable para los potenciales estudiantes y gente de fuera (un doble discurso o doble moral). También me ha tocado ver enfriar a varios hermanos que en su momento consideré inamovibles. Siguen sirviendo de ancianos, siguen de precursores especiales, siguen de viajantes, siguen en Betel, pero por primera vez he escuchado de su boca expresiones como “ahora salieron con que el esclavo fiel y discreto es igual al cuerpo gobernante” o plantear preguntas como “a ver ahora con qué nueva “luz” nos vienen”. Siguen siendo leales a su organización humana, pero sus expresiones me recuerdan a mí mismo hace unos 8 años cuando por primera vez decidí darme una oportunidad de verificar qué tan ciertas eran las historias y qué tan verídicos eran los relatos que se me habían contado en torno a un hombre que en algún momento de su vida escribió:

“No mantuve una posición de enfrentamiento con la autoridad. Me oponía a los métodos de extremismo que practicaban. No podía entender que Dios tuviera el propósito de que los hombres ejercieran un control tan autoritario que llegara a invadir la vida de los miembros de la congregación cristiana. Lo que yo tenía claro es que Jesucristo concedió autoridad dentro de la congregación para utilizarla en beneficio de los feligreses, nunca para dominarlos (Mateo 20:25-28; 23:8-12; 2 Corintios 4:5; 1 Pedro 5:3).” – Crisis de conciencia, pág. 313, párrafo 3

El sobrino de Franz tenía nombres y apellido: Raymond Victor Franz. Un temor mórbido, me impidió investigar más cuando escuché por primera vez calumnias y rumores en torno a su persona; sin embargo, eventualmente, pude verificar su versión de la historia y, siendo que la organización se ha limitado a reducir lo que pasó a una breve mención y, principalmente, siendo que la organización ha solapado todas las mentiras que desde 1980 hasta el día de hoy se siguen contando en torno a esta persona, doy por cierta su versión de los hechos.

Como refuerzo para mi postura de convalidar su relato en Crisis de Conciencia, eventualmente iré mencionando eventos propios que me ha tocado atestiguar dentro de esta organización encabezada por hombres y no por Dios. Ya no creo en poder detener la corriente, pero aún confío en poder ayudar gradualmente a los que más quiero y, tal vez, a través de estos escritos, lograr que alguien más logre erradicar temores mórbidos sobre gente que únicamente les procura el bien.

Para aquellos que al igual que yo en su momento, en base a dicho temor mórbido que la organización siembra cada que tiene oportunidad (sobretodo en las asambleas, a los enviados de Betel se les llena la boca cuando hablan del engaño religioso y de la apostasía), rechazan por completo leer siquiera una línea de información que desenmascare a su organización, les recuerdo como lo hiciera Franz el proverbio aquel que dice:

“Cuando alguien está respondiendo a un asunto antes de oírlo, eso es insensatez de parte suya y una humillación” – Proverbios 18:13.

Confío en que el relato de Raymond Franz siga ayudando a más generaciones (sobre todo a los jóvenes) a no caer en el error que muchos de nosotros caímos. En la Parte 2 de este tema, compartiré con ustedes una traducción del artículo que en su momento, publicó la revista TIME en torno a los eventos de principios de los 80.

Marcos 7:13 – “… y así invalidan la palabra de Dios por la tradición suya que ustedes transmitieron. Y hacen muchas cosas parecidas a esto”.